martes, 29 de septiembre de 2009

SURROGATES

“Surrogates”
Director: Jonathan Mostow
Guión: Michael Ferris, John D. Brancato.
Intérpretes: Bruce Willis, Radha Mitchell, Rosamund Pike, Boris Kodjoe, James Francis Ginty, James Cromwell, Ving Rhames, Jack Noseworthy, Devin Ratray, Michael Cudlitz, Jeffrey De Serrano, Helena Mattsson, Michael Phillip, Danny F Smith, Brian A. Parrish
(EE.UU, 2009)

Sinopsis:

En una sociedad paralela los robots han sustituido a los seres humanos en la vida diaria. Los humanos renuncian a vivir sus emociones en primera persona a cambio de la seguridad que les proporciona su hogar y de tener un bonito continente acorde con las exigencias estéticas impuestas por la comunidad. Recluidos en su habitación y enchufados a una máquina manejan al sustituto que desempeña por ellos sus tareas. A priori todo son ventajas, la tasa de delincuencia cae en picado, así como la siniestralidad, la muerte de los sustitutos no supone daño alguno para el operador que lo maneja.

Sin embargo existe un pequeño grupo de personas en cada una de las grandes ciudades que se niega a tener un sustituto. Estos reductos viven en comunidades agrarias y tienen como líder a un hombre al que llaman el profeta. La coexistencia entre sustitutos y biológicos transcurre en armonía hasta que se produce un homicidio. Un humano mata a dos sustitutos con un arma que destroza a la vez la cabeza de los operadores, algo impensable hasta el momento, con lo que se produce el primer asesinato en años.

Tom Greer, acompañado por la agente Peters, es el encargado de la investigación a través de la cual irá descubriendo una serie de hechos que le enfrentarán con su propia vida, (la muerte de su hijo, la relación que mantiene con su mujer), todo le lleva hacia la misma pregunta ¿Merece la pena renunciar a las emociones en beneficio de la seguridad?

Jonatha Mostow, conocido fundamentalmente por sus anteriores largometrajes “U-571” y “Terminador 3”, estrena ahora en pantalla grande esta adaptación del cómic homónimo de Robert Venditti y Brett Veldele publicado en 2005. Obra que desconocía hasta la fecha y de la que, lógicamente, no puedo omitir opinión ni establecer comparativas con su recreación cinematográfica, tan sólo apuntar que en el cómic la acción se desarrolla en el 2054, mientras que en la película se toma un presente paralelo como escenario.

Lo que podía haber sido un pequeño clásico de la ciencia-ficción se queda en un blockbuster (habrá que esperar a los resultados de la taquilla) correcto para mayor gloria de Bruce Willis que sigue estando genial en la piel de cualquier héroe de acción y que tiene su clásica frase al estilo John McLane: “Cielo no se quienes sois, pero si sé que podrías ser un viejo sentado con la cola fuera”. La excesiva personalización del relato en el personaje de Tom es uno de los principales problemas que hace que la obra se enmarque más en el género de acción con drama familiar de trasfondo (insufribles las escenas en las que un apenado Greer visita la intacta habitación de su hijo para ver su fotografía) que en un ejemplo serio de ciencia-ficción. Un dilema moral como la utilización de máquinas para vivir nuestras vidas podría haber dado mucho juego, sin embargo la trama se centra excesivamente en dos personajes antagonistas y complementarios, por un lado está Older Canter como genio-magnate creador de los sustitutos, convertido en una especie de Dios intocable que mueve los hilos desde su mansión (hablar de la evolución del personaje sería desvelar por completo la historia), y por el otro el héroe, en clara desventaja, pero plagado de emociones humanas que le hacen superar los obstáculos que se interponen en su investigación. Ambos personajes están completamente solos, aislados, siendo sus particulares dramas personales los que les hacen tomar decisiones para cambiar el rumbo de su vida, y, por extensión, la del resto de la sociedad.

Con esta polarización del relato, los elementos que describen la extravagante sociedad habitada por los surrogates son pequeños detalles, fundamentalmente estéticos, repartidos a lo largo del metraje. Especialmente cuidada es la selección de extras que pueblan las localizaciones exteriores o los interiores más masificados (discoteca, centro comercial), así como su vestuario, jóvenes atractivos/as vestidos a la última moda caminan implacablemente con absoluta seguridad en si mismos. El maquillaje se erige en el mejor aliado para robotizar los rostros de los sustitutos. Mediante el uso de bases tipo paint stick (por citar algún tipo de maquillaje que produzca este efecto) desnaturalizan los músculos de la cara dando una apariencia hierática, tan bella formalmente como inquietante.
Los personajes que pueblan la película optan por lo fácil, personas mayores, víctimas de la alopecia, de eccemas consecuencia de su voluntaria reclusión, se camuflan en cuerpos perfectos con rostros parecidos a los suyos pero dotados de eterna juventud, o simplemente dejan volar su imaginación para convertirse en algo totalmente diferente (el genial chiste que convierte a un doctor blanco entrado en años en un doctor negro joven de metro noventa). El único personaje que consigue la difícil tarea de empeorar su presencia a través de su doble es, como es lógico, Tom Greer, ningún robot podría tener su incomparable presencia, además, el bronceado y el pelucón que luce su homólogo hacen dar las gracias por que el bueno de Bruce se haya quedado calvo hace años.

Tratándose de un thriller diseñado para el lucimiento de su estrella principal las escenas de acción deberían estar perfectamente medidas y hay que reconocer que en este apartado no se puede reprochar nada a Jonatha Mostow, o más bien a los directores de la primera y segunda unidad que son los que suelen llevar el mando en estas escenas. Lejos de un nuevo “Casino Royale”, las persecuciones, tanto en coche como a pie están rodadas con pulso firme, sin los habituales y molestos barridos; la planificación nos permite seguir sin problemas el desarrollo de la acción y además se dota a las escenas con un loable gusto preciosista sin caer en el manierismo, en este apartado se saca gran partido a las virtudes de los sustitutos, como en la estimulante escena del helicóptero.

En definitiva, Surrogates, tiene el mismo problema que otros títulos de ciencia-ficción recientes, como pasaba en “Gamer”, por citar un ejemplo. Tras un punto de partida interesante y un desarrollo de la trama sugerente, la película termina con un abrupto final que deja un sabor de boca agridulce, pues la película crea enormes expectativas y al final cristaliza simplemente en unas cuantas escenas de acción más o menos bien rodadas, un par de chistes de héroe machote, y algún momento ingenioso (la escena que abre la cinta en la discoteca con el salto del sustituto a la pista de baile y ese local plagado de gente guapa, vestida a la última y sin derramar una gota de sudor, o el genial cartel que anuncia un partido de fútbol extremo y en el que su puede ver una cabeza cercenada), el resto es lo de siempre, un protagonista bueno que lucha contra los malos y toma conciencia de su situación a medida que avanza la trama.



6 comentarios:

Lady Vengeance dijo...

La verdad es que el planteamiento de la película resulta interesante. Lástima que se haya quedado sólo en la acción y cuatro cosas más.
Un saludo.

Quimerico Inquilino dijo...

Sí que es una lástima porque el trailer prometía algo grande.
Jonatha Mostow tuvo un debut fulgurante con aquella "Breakdown" pero desgraciadamente se ha ido desinflando su estrellas; y eso que en esta cuenta con el mejor actor para este tipo de films... Una lástima.

Muy buen comentario, compañero!

Kraven dijo...

Lady Vengeance: Una máxima que se repite cada vez con más frecuencia en los thrillers de ciencia-ficción actuales.

Quimerico Inquilino: A mí con "Breakdown" me pasó exactamente lo mismo que con ésta. El principio me puso los dientes largos y luego la cosa fue perdiendo fueye poco a poco. En conjunto me quedaría con "Surrogates" como su mejor película, por "Terminator 3" pido cadena perpetua.

Portnoy dijo...

Creo que el problema de la adaptación es que parte de un cómic (o novela gráfica) más interesado en el concepto artístico que en el narrativo. El dibujo es bastante conceptual, está dibujado en blanco y negro, y con una técnica bastante sucia, lo que le da un aspecto tétrico que concuerda con la desesperanza que intenta trasmitir. Por lo que cuentas en la película intentan plasmar una belleza artificial y luminosa, lo que choca (y tal vez malogre) la idea original del cómic.
De todas maneras era difícil adaptarla... ya sabemos como es este Hollywood de ahora sin ideas que expolia cualquier obra que tenga un argumento a priori interesante para luego destrozarlo: No importa el producto sino el beneficio que genere.
un saludo

Kraven dijo...

Efectivamente, aciertas de lleno en la plasmación luminosa en la pantalla, ni siquiera he ojeado el cómic pero por lo que comentas parece bastante interesante, esa técnica sucia contrasta totalmente con la imagen de la película.

La vampirización y desaprovechamiento de grandes ideas es marca de la casa de la industria hollywoodiense, que le vamos a hacer.

Azirafel dijo...

Kraven, vas a tener que ponerte más guerrillero, porque si no meterte caña es difícil. Por lo de coincidir más que nada.

De todos modos yo lo que vi con más interés, y que ya apuntas, es lo de trazar paralelismos y diferencias con productos actuales cómo "Gamer". Y ahí lo que queda claro es que Willis todavía es mucho más estrella que Butler y que su mera presencia ya da personalidad a la película. La pena es que no se aprovechen bien los apuntes que se dan sobre Tom Greer y sus paralelismos con Older Canter y la cosa se quede a medio camino.

Aparte de eso destacar a Mostow como un director de acción más que solvente (yo es que defiendo T-3 y todo) y hasta la influencia lejana del "Yo, Robot" de Proyas en la concepción visual de la película.

En fin, que una pena que no acabe de rematar la faena, pero no deja tan mal cuerpo cómo podía.