viernes, 16 de mayo de 2008

DE CORTOS POR AVILÉS (Videosesión loca con Borja Crespo)

Con el tiempo más que justo, (la sesión comenzaba a las 22:45 y llegué a las 22:50), tras recoger la tradicional papeleta del sorteo, esa que da acceso al batiburrillo de regalos, en ocasiones geniales, en ocasiones absurdos, que Borja Crespo, presentador de la función, reparte entre los curtidos asistentes a sesiones de basura audiovisual, tomé asiento justo cuando comenzaba uno de los cortos; desconozco por tanto si dos de los cortos que reflejaba el programa “Morralla” de Juanan Bilbao y “Morid hijos de puta” de Adrián Cardona se pasaron antes de mi llegada, o simplemente no se proyectaron. Lo que si se pudo ver fue todo este carrusel de humor negro, marcianadas y chascarrillos.

“Ladridos”, así se llamaba el engendro, interpretado por Sonia y Nora, como rezaban los títulos de crédito. Sonia la chica protagonista era dueña de una perra cuyo nombre era… (¿A que no lo adivinan?), ¡pues sí!, Nora. Como la muchacha vivía sola en casa no podía o no quería salir con sus amigos para no dejar a la perra sola. Hasta que un amigo le propone, (desconozco el motivo y las oscuras intenciones del susodicho, la baja calidad del sonido del DVD tampoco ayudaron) dejar una cámara de video grabando a la perra. Con esta brillante solución, Sonia, se va a la discoteca despreocupadamente con sus amigos, mientras su perra, Nora, comienza a sufrir una extraña posesión… ¡No acta para sensatos!

El segundo corto emitido, de cuyo nombre no logro acordarme, giraba en torno a la vida de un Madel-man (no me refiero a un tipo fuerte, musculado y atractivo, no, me refiero a un muñeco madel-man, así es el cine subterráneo) Ataviado con uniforme de combate, el intrépido muñeco agazapado entre las sombras intentaba dar muerte a su propietario, tristemente un muñeco verde de peluche acabaría por engullirle. Antes de que empezara el cortometraje se avisaba de que había sido grabado con una mini-cámara infantil. Sin comentarios.

“La invasión de los cocos andantes” Una pareja alienada frente a su televisor serán las primeras víctima de los invasores, salidos de una vaina, (al igual que en la clásica “La invasión de los ladrones de cuerpos” Don Siegel, 1956) Tan sólo el intrépido escuadrón de vecinos ayudados por un joven enganchado a los videojuegos sobre alienígenas (bate de béisbol en mano) de la Sega Megadrive podrán acabar con la amenaza extraterrestre. Delirio mutante, gore old school y actores con la cabeza cubierta por enormes cucurbitáceas se dan cita en este homenaje al cine trash.

“Attack of the mutant dick from outer space!” o lo que es lo mismo, El ataque de la poya mutante del espacio. Uno de los momentos más álgidos de la noche. Una misión interestelar viaja a un desconocido planeta, a bordo de un cohete con forma de miembro viril, en busca de rayos gamma para curar la licantropía que sufren muchos jóvenes en la tierra. El Dr. Dickinson, miembro de la tripulación, al ser sorprendido sin protección por un rayo gamma mientras se masturbaba, muta en un enorme pene, sin más raciocinio que el que le imponen sus testículos. Tras acabar con lo tripulantes, ya en la tierra, se dedicará a eyacular en stop-motion sobre chicas jóvenes (que irán muriendo abrasadas al contacto con su semen corrosivo) y a mutilar y asesinar a los hombres… la única solución es rociarlo con un espermicida industrial compuesto por excremento de foca y polonio 210. Sci-fi escatológica y gamberra en blanco y negro con algunos momentos en colorido 3-D penevisión (literal)

“Cambiar el mundo” Grabado con un famoso teléfono móvil para un conocido concurso de “Fotogramas” por Nacho Vigalondo, veremos ¿sólo? ante el peligro al mismísimo Carlos Areces (Para mí siempre será Claudia Schiffer, inolvidable su caracterización en la Hora Chanante) Tras levantarse de la cama, tomando la decisión de hacerlo en vez de quedarse dormido, comienzan a surgir diferentes versiones de si mismo en universos paralelos cada vez que toma una nueva decisión; tras ser consciente o conscientes de la situación… ¿Por qué no aprovecharlo aconsejando al último para hacer siempre lo correcto y así crear un mundo mejor? La actuación, como siempre auténtica, de Carlos Areces, unido al sinsentido del argumento hacen de este corto una pieza imprescindible.

“Avant Pétalos Grillados” Atmósfera enfermiza, imágenes oníricas, hombres rana secuestrando culturistas, incomprensible pero atrayente, la mayor marcianada de la noche… Tiene mérito.

“La puerta de Sinclair” Para nostálgicos de la informática de los 80. Un joven aficionado a los ordenadores antiguos acaba de construir un prototipo portátil del viejo ordenador ZX Spectrum; imparte conferencias sobre Sir Clive Sinclair, famoso inventor informático durante los años 80 que acabó arruinado tras el fracaso financiero del coche eléctrico. En una de sus conferencias una chica le explica que en un universo paralelo Sinclair triunfó y los programas informáticos obsoletos que el había creado dominan ahora el mundo. El protagonista se ve arrastrado así a un infierno pixelado donde deberá luchar contra helicópteros, tenistas y demás miembros de los juegos del spectrum, el joven nunca pensó que odiaría lo que tanto había querido. Pesadilla freak-electrónica de 48k.

La tercera temporada de “Quevidamastriste.com” sigue manteniendo la frescura y originalidad del primer día; coqueteando cada vez más con el fantástico, destacando tres episodios: En el primero una infección convierte a Borja en un ser sediento de carne humana; en otro se produce un intercambio de cuerpos entre Borja y Josebas tras ingerir una poción compuesta de isostar, red-bull, gatorade, etc… en el tercero una cámara invisible instalada en la habitación de Borja predice el futuro un minuto.

“Bricokiller” El bombazo de la noche, los créditos iniciales, con sangriento fondo rojo hacían presagiar lo mejor. Un currito realiza reformas a domicilio, harto de aguantar a horribles y maleducadas marujas para recibir un mísero sueldo de 355 euros al mes, llega a su minúscula casa sin muebles y enciende su televisor portátil en blanco y negro (como veis todo son comodidades en la vida de este hombre) allí aparece el simpático y humilde Roberto Alcoceba, presentador de un programa de bricolaje, dispuesto a echar una mano a todos aquellos que no tienen dinero para pagarse los muebles. Robando horas al sueño, el currito, se pasa todas las noches frente al televisor, hasta que extrañas interferencias muestran al presentador con mirada enloquecida y risa histérica hablando de la importancia de la utilización de una buena herramienta, fuera de la pantalla, el currito, totalmente enajenado, es la viva imagen de un psicópata. Equipado con las mejores herramientas: radial, lijadora, soplete, broca, taladro, comienza su cruzada contra amas de casa faltonas, conductores pelmazo, compañeros toca-huevos y jefes grasientos y explotadores. Tras la carnicería perpetrada decora su casa con los restos de los cadáveres siguiendo los consejos del gran Roberto Alcoceba, ahora ya nadie le molesta y disfruta del confort de su casa. Buenas dosis de gore artesano de la vieja escuela, humor negrísimo y fina ironía. ¡Desde ya, todo un clásico de culto para los adictos a la sangre y a la kaña burra!

Los cortos fueron proyectándose en tandas de dos, como en ocasiones anteriores, para no saturar al espectador de buen gusto, debido al alto contenido de desvergüenza, falta de escrúpulos y moral que mostraban las imágenes; en cada interludio Borja Crespo fue repartiendo los regalos: libros de Tarantino (sobrantes de la edición anterior) que nadie quería, un pack de dvd’s titulado “Lo mejor del anime”, algún que otro libro más y el regalo más preciado de la noche, aquel que todos deseaban, el cómic de camioneros maricas (no es una valoración homófoba, el cómic se titulaba así) También, esta vez sin sorteos, con existencias suficientes para todos (lo que no era muy difícil teniendo en cuanto que habría poco más de treinta personas) un librito sobre Guillermo del Toro y ¡horror! Postres gigantes de la infame “Highlander, the search for vengeance”