lunes, 25 de mayo de 2009

VIII CERTAMEN NACIONAL DE CORTOS VILLA DE AVILES (Cuaderno de bitácora. Día 2.1)

JUEVES 21 (Primera sesión)
La dosis de celuloide (o más bien de dvd, dado el carácter digital de todos los cortometrajes) comenzó pronto.

17:00h. Sala de Conferencias de la Casa de Cultura.

Programación: UN VISTAZO ATRÁS (Obras premiadas en el concurso jóvenes realizadores en ediciones anteriores) El nexo común de estos trabajos es que todos están rodados íntegramente en Avilés, utilizando las calles de la ciudad como localizaciones. ¿Imposiciones artísticas?, sí. También les subvencionan el corto. Además, ¿Dónde van a encontrar lugares más bonitos que la calle Galiana o el Parque Ferrera?, que se lo pregunten a Woody Allen (Sino miramos nosotros por la tierra… jejeje)

Cuatro cortos, quizá demasiado largos, fueron proyectados.


“El útimo tren a Tahití”, de Carlos Navarro (Ganador del I concurso de jóvenes realizadores)

Dos jóvenes, dos líneas paralelas en el tiempo. 1995, año del romance. Él, soñador empedernido, cinéfilo incurable. Ella, ilusionada y llena de vida. Una pareja ideal, la rutina no forma parte de su día a día. Diez años después se reencuentran en la estación. Ese tren, el que ella cogió y él no. Ese tren, posiblemente fuera el último.

Bonita historia (a pesar de algún momento postal romántica demasiado adulterado) sobre el paso de la juventud y la ¿inevitable? entrada en la madurez con su ¿consecuente? carga de responsabilidades. Quizá Truffaut (hijo) tuviera razón (como en tantas otras cosas) y aunque la pareja no sea la solución, hoy por hoy es la más acertada.


“RSU” de Pepe Carrasco y César González (Ganador del II concurso de jóvenes realizadores)

Historia de amor (en el sentido más amplio de la palabra) en diferentes generaciones. Desde el flirteo adolescente hasta el tierno cariño de nuestros mayores. Un hogar basta para representar los diferentes grados de amor que todos necesitamos. Se integra en el relato la tradición de las Fiestas del Puchero. Ancestral celebración en la que la novia tiraba una maceta al suelo haciéndola añicos, su novio debía besarla (a la novia, se entiende) y si el número de añicos y besos coincidía esa pareja se casaría en menos de un año.

El tono fluctúa entre el relato amable y algún que otro momento de sordidez. La entrañable tradición hace que el final nos deje un sabor de boca más dulce que amargo.


“KILLER” de Nacho Carballo (Ganador del III concurso de jóvenes realizadores)

Distopía futurista influenciada posiblemente por novelas gráficas como “V de vendetta”, “Transmetropolitan” o “Watchmen” Estética y tono “noir” plagiada de la película “Sin city”, por extensión del cómic homónimo. Trama de manga o peli setentera de venganza. Elenco de actores españoles más que conocidos: Carlos Bardem, Pilar Bardem, Fernando Guillem Cuervo, Beatriz Rico y Sancho Gracia.

Tras la III Guerra Mundial la ciudad de Avilein (en efecto, el nuevo nombre de Avilés) se encuentra divida. Dos clanes mafiosos se disputan el poder. Los killer son asesinos profesionales (mercenarios, vamos) que matan paran poder sobrevivir (o eso dice la voz en off). El protagonista de la historia es uno de ellos. ¡Uff!, Tanta originalidad no puede ser asimilada por mi cerebro.

Cortometraje preseleccionado para la próxima edición del Festival de Sitges. Huelga decir que a mi no me gustó, pero siempre se agradece (o al menos, yo así lo hago) que directores españoles apuesten por el cine de acción al más puro estilo U.S.A. (independientemente del resultado final) sólo por eso mereció la pena su visionado.

“Quid Pro Quo” de Manuel Burque y Francisco Araujo (Ganador del IV concurso de jóvenes realizadores)

Comedia gamberra plagada de diálogos ingeniosos sustentada por la frescura de sus dos protagonistas. La chica perdida (y coja) Natalia Mateo y Luis Callejo (haciendo de geta busca chicas afterhours) Saca partido de las localizaciones, la acción transcurre rápida y fluida. Entretiene, divierte y sorprende. No se puede pedir más.
Véanla y disfruten.