jueves, 15 de octubre de 2009

HALLOWEEN 4: THE RETURN OF MICHAEL MYERS

“Halloween 4: The Return of Michael Myers”
Director: Dwight H. Little
Guión: Danny Lipsius, Larry Rattner, Benjamin Ruffner, Alan B. Mc Elroy
Intérpretes: Donald Pleasence, Ellie Cornell, Danielle Harris, George P. Wilbur, Michael Pataki, Beau Starr, Kathleen Kinmont, Sasha Jenson, Gene Ross, Carmen Filpi, Raymond O'Connor, Jeff Olson, Karen Alston, Nancy Borgenicht, David Jensen, Jordan Bradley, Richy Cumba, Rand Kennedy
(EE.UU, 1988)

Sinopsis:
Haddonfield, 30 de octubre de 1988. Ha pasado una década desde la célebre noche de Halloween en la que Michael Myers sembró el pánico dejando como saldo dieciséis cadáveres. Ahora se encuentra interno en el Smith's Grove Sanitarium bajo el cuidado del Dr. Hoffman. Dos enfermeros vienen a trasladarlo al hospital estatal pero en el trayecto Myers los asesina escapando de la ambulancia. Su objetivo es encontrar y matar a Jamie, la hija de Laurie Strode, única integrante que queda con vida de la familia Myers. Su familia adoptiva, los Carruthers, pasarán fuera la noche de Halloween y la pequeña queda al cargo de su hermanastra Rachel. El Dr. Loomis al descubrir la fuga de Myers acudirá al Sheriff de Haddonfield para alertarle del peligro al que se enfrentan, organizando una búsqueda a la que se une una patrulla de vecinos. El terror volverá en esta señalada fecha a la pequeña población de Illinois.

John Carpenter se desliga definitivamente de la franquicia en esta entrega. Acertada decisión la del director de “La cosa”, pues la vuelta argumental a las sangrientas aventuras de Myers acaba por destrozar por completo la reputación del personaje. Dwight H. Little (conocido por dirigir episodios para series tan conocidas como “24”, “Bones”, o “Prison Break”, tiene pendiente el estreno de la adaptación del videojuego “Tekken” a la gran pantalla) , director del enjendro, entrega al espectador un producto despersonalizado, carente de intensidad, de emoción, e incluso, de sangre.

Myers se convierte en una caricatura de si mismo. Si en la segunda entrega el mal absoluto es convertido en un vulgar pero temible psicópata más o menos retorcido y/o sádico, en esta cuarta aventura aquel niño diabólico que nos heló la sangre parece no llegar en forma a la treintena a juzgar por sus torpes apariciones, a pesar de que éstas sean en forma de pesadilla (¿Indigestión de Nightmare on Elm Street de sus responsables?) o al otro lado del espejo (¡Qué alguien me explique la secuencia de los almacenes!) emulando a la Alicia de Lewis Carrol.

Lo cierto es que el personaje pasa de ser un icono del cine fantástico en su sentido más amplio a una máscara tras la que se esconde un entramado comercial. Myers es la gallina de los huevos de oro para sus productores (sobretodo después del fracaso en taquilla de “Halloween III”). El paso definitivo de una película independiente de terror a una franquicia. La calidad de la obra es tan ínfima y está tan falta de imaginación que comienza a confundirse con la saga de “Viernes 13” (el final es un calco de la cuarta entrega de la misma) Es curioso como una secuela de una película tan original, auténtica, como “La noche de Halloween”, inspiradora de innumerables slashers acabe plagiando ideas de otras sagas muy inferiores.
Es el resultado de la explotación pura y dura, la consecuencia lógica de no tener a nadie tras las cámaras que se tome en serio el trabajo ni sienta auténtica pasión por el género. En días anteriores en los comentarios del post sobre “Halloween II”, Azirafel y GeckoBrother, apuntaban que las escenas más sangrientas (culpables en gran medida de que la película no fuera un absoluto fracaso artístico) habían sido rodadas por el propio Carpenter. La tercera parte estaba dirigida por un buen amigo y colega suyo, Tommy Lee Wallace, (de sobra conocido por los aficionados, un director cuyos trabajos suelen ser, al menos, dignos) y se apoyaba en una historia original escrita por él (Wallace). La presencia del master of horror impendía de una u otra forma que las películas de la saga Halloween se hundieran en el fango de la mediocridad más absoluta. En “Halloween 4” simplemente se utiliza el famoso score creado para la película original, siendo así la música lo mejor del largometraje, quedando el resto de la producción desnuda de talento.
Si se puede rescatar algo de la labor del realizador sería la interesante utilización del scope en algunas secuencias, llegando a recordar al original. El espacio es concebido, en un reducido número de escenarios, como un lugar espectral. La secuencia de la gasolinera en la que el Dr. Loomis se encuentra cara a cara con Myers está cargada de poética de Western (el caza recompensas persigue obstinadamente al forajido al que sabe superior, éste juega burlón con su supuesto captor) remarcada sabiamente por los amplios encuadres que aumentan la intensidad, el buen gusto en la elección de los planos y la creación de espacios oníricos vuelve a demostrarse hacia el final de la película en la escuela y, antes, en la casa del Sheriff dónde éste, ayudado por Loomis, intenta tender una emboscada a Myers (de nuevo el omnipresente género usamericano por excelencia), cada rincón de la vivienda representa una amenaza, el uso de la cámara subjetiva crea la necesaria sensación de peligro. A pesar de la acertada utilización de las cámaras y de la correcta creación de tensión a través de la extrañeza e irrealidad de las imágenes creadas, las secuencias son resueltas de manera fácil en el mejor de los casos (con la aparición de Myers en primer término en la casa del Sheriff) e incluso grotesca en alguna ocasión (la resolución de la interesante secuencia de la gasolinera con una explosión gratuita y, ¡con Michael conduciendo una furgoneta!)
Escasas son, por tanto, la virtudes con las que el filme cuenta en su haber. El debe, al contrario, se encuentra rebosante. Todo en la cinta es gratuito, desde la obligada dosis mamaria cortesía en esta entrega de la neumática Kathleen Kinmont (estupenda actriz cuyos mayores logros son participar en un episodio de “Baywatch” junto al gran David Hasselhoff y en treinta y cuatro capítulos de “Renegade”, junto a my idol Lorenzo Lamas. Hay que reconocer a Little que fue él quien mejor aprovechó sus virtudes) hasta la repetitiva siembra de cadáveres del psicópata (¿a que viene que se cargue a ese pobre mecánico que sólo hace su trabajo, se encuentra a kilómetros de Haddonfield y no tiene nada que ver con su maldita familia?, ¿no hubiera sido más fácil robarle el vehículo sin más? El tipo se encontraba revisando los bajos de otro auto y ni siquiera se hubiera enterado)


Incluso el propio Dr. Loomis parece cansado de correr detrás de Myers. Lo de que aparezca con la cara quemada (buscando la coherencia dentro de la incoherencia tras el final de “Halloween 2”) no deja de resultar gracioso si le damos la segunda lectura, el hombre cojea, ya no está para perseguir asesinos sueltos, (Michael Myers es mucho más joven. Además, cuenta con la ventaja de su cada vez menos dudosa inmortalidad) tampoco para convencer a policías palurdos descreídos, apenas suelta frases lapidarias y cuando lo hace es con desgana, la misma que, inevitablemente, transmite Donald Pleasence en su interpretación.

Con el personaje interpretado por Jamie Lee Curtis (Laurie Strode) fuera de juego con un recurso fácil (muere en accidente de tráfico junto a su marido dejando huérfana a su hija, Jamie) que se tornará en vergonzosa trampa de guión en “Halloween H20”, el viejo Loomis es el único, en principio, capaz de pararle los pies a Myers, como si se tratara del cínico y resabiado héroe de un Western crepuscular. A pesar de encontrarse en horas bajas continúa siendo el personaje más interesante de la historia muy por encima de la triste presencia del psicópata, ya sin ninguna identidad.

Ni siquiera la presencia de la joven Danielle Harris (recuperada por Rob Zombie para “Halloween II: H2”) interpretando a la sobrinita del perturbado Michael, con ese delirante giro final, consigue superar la discreción interpretativa. El resto del elenco interpretativo son carne de matarife, ni siquiera el realizador se toma la molestia de despacharlos con un poco de regusto sádico. Myers emula a los caníbales de Hooper (con mucha menos gracia y fuera de plano) para acabar con el mecánico colgándolo de un gancho (quizá le cayera simpático). El resto de personajes, en especial la pareja formada por Kelly (que borda el rol de zorrón) y Brady (guaperas de marras que también tontea con Rachel en un estúpido triángulo de adolescentes atolondrados), cuyo coito es interrumpido por el acecho del psicópata, son despachados con desidia por el líder de la brigada antisexo que comienza a cansarse de que lo maten (es una forma de hablar) justo antes de poder asesinar a un miembro de su familia.

Si el Dr. Loomis e incluso Michael Myers ya están cansados de su propia saga lo lógico sería dejar de tomar el pelo al espectador y acabar con la farsa, en vez de eso los productores decidieron, en un alarde de cara dura difícilmente superable, introducir un elemento nuevo para una posible continuación. Tampoco podemos culpar a los responsables del proyecto del desaguisado si somos capaces de aguantar hasta el final, pues, en realidad no engañan a nadie.

Desde la primera escena de la película, en el Smith's Grove Sanitarium, queda clara la total falta de imaginación y respeto al espectador cuando descubrimos que el Dr. Loomis y Michael Myers continúan vivos, (¡después de que todos les hubiéramos visto arder en la segunda parte!) pase que el enajenado sea inmortal pero, ¿qué coartada hay para lo del Doctor?. El sanatorio parece el Arkham Asylum y las frases lapidarias que suelta el recepcionista nos hacen pensar que el ascensor del centro desciende directamente al infierno. Ese aire de cómic de terror unido a la poderosa imagen de Myers cubierto por una sábana sabiendo de antemano la escabechina que va a montar es lo mejor del largometraje. A partir de ahí todo va a peor en un desarrollo plomizo que conduce a un final cuya ridiculez hace posible que se recuerde a “Halloween 2” como una muestra notable de género.

No se dejen engañar por el trailer que a mí ya me está apeteciendo volver a verla.

7 comentarios:

Quimerico Inquilino dijo...

Me leído las reseñas de las tres secuelas del tirón y, si no te importa, te comento todas aquí.
En primer lugar decir que me han parecido las críticas más lúcidas que he leído sobre estos títulos. Diseccionas con maestría y rigor cada una de ellas y eso se agradece.
Paradojas del cine, la que recuerdo con menos cariño es Halloween II. Digo paradojas porque probablemente es la mejor de todos. No obstante la proximidad temporal del relato con respecto al primer título (una de las últimas obras maestras del género, para qué nos vamos a engañar) la hace palidecer, como un pequeño planeta junto al rey sol, no sé si me explico.

El tercer título no lo puedo definir mejor que tú, un oasis en la cada vez más rutinaria serie. Propuesta original que debería haber sido punto y aparte de esta serie: un título nuevo cada año cuyo único nexo de unión fura el tema de Halloween y a Carpenter como coordinador. Evidentemente tiene sus limitaciones pero aun a día de hoy es unapropuesta fresca y diferente.

En la cuarta te puede, querido compañero tu cariño a los personajes de esta obra maestra. Para entonces uno ya no se toma en serio nada y acepta lo que bien le puedan ofrecer. Por eso recuerdo este título como algo entretenido, que sí, traiciona los parámetros de la primera pero que aún muestra alguna escena de interés, como la de la gasolinera. Muy buen apunte las similitudes al western que tiene tal secuencia. Y además está Donald Pleasence actor británico de esa especie cuya presencia (como Cushing y un pequeño puñado más)justifica siempre el visionado de cualquier pelicula.

Pero fijate que esta fue la última que vi (remakes incluidos) acerca del personaje. Y no creo que le ponga remedio a menos que tus posteriores críticas me convenzan de lo contrario. Fíjate qué responsabilidad tan grande tienes :)

Un saludo y perdona el rollo XD

Kraven dijo...

Gracias por tu lectura y tu comentario. Así da gusto colgar reseñas.

No tengo tan claro que "Halloween II" sea la mejor de todas, simplemente comento que guarda coherencia argumental con la primera parte. A parte de eso tiene unas cuantas muertes creativas pero su desarrollo es aburrido, es la entrega más pesada, por decirlo así. De lo que no hay duda es de que la mitología Myers nace aquí, pues es en esta entrega dónde se explica por qué vuelve a Haddonfield e intenta matar a Laurie Strode.

Mi preferida es la tercera entrega por su diferencia con el resto. ¡Es una auténtica locura, da risa y a la vez hay escenas en las que crea desasosiego! La idea de la conspiración, el ingenio de las máscaras, el pueblo vacío y aterrado, controlado por la fábrica. Creo que es una auténtica joya olvidada que hay que reivindicar.

Sobre "Halloween 4" en realidad coincido bastante con tu opinión. La película es divertida, a mí se me pasa en un suspiro, pero no se puede tomar en serio. Es un resurgir por las bravas de la trama original y encima copiando a "Viernes 13", es hacer caer a Myers demasiado bajo.

Sí, es posible que tengas razón y me traicione mi cariño a los personajes originales. Hay momentos buenos pero otros abominables, ¿recuerdas cuando Rachel y Jamie salen en furgoneta de Haddonfield escoltadas por la patrulla de vecinos y Myers surge de la nada al interior del vehículo? Jajaja. ¡Vaya geta! Michael Myers parece un superhéroe, pegado a los bajos del coche como Boby en "El cabo del miedo", además el tío espera a salir de los límites de Haddonfield, igual así no lo podían juzgar, jajaja.

Viéndola con humor es una gozada, está claro, lo que no quita para que la película sea mala.

Sobre Pleasence nada que añadir a lo ya escrito. Tiene esa entidad que comentas pero su personaje en esta entrega anda ya bastante desdibujado.

Encantado de que sueltes esos rollos y de descubrir que somos unos cuantos los aficionados a la saga.

Yo te recomiendo que te veas todas, mínimo te echas unas risas y descubres cosas interesantes.

We never walk alone!

Azirafel dijo...

Eres valiente, Kraven, muy valiente. Yo reconozco que Halloween 4 la sufrí hace ya demasiado tiempo cómo para comentar nada coherente, y no tengo en mis planes cercanos volver a flagelarme con ella.

Así que sólo dejar constancia de que eres valiente por verte estas cosas y luego encima tratar de sacarles cosas buenas...

Fantomas dijo...

En general las secuelas de Halloween son bastante mediocres. Esta obviamente, no es la excepción. Lo que no recuerdo tan bien, es si el resto de las secuelas eran peores que esta película.

Saludos.

Kraven dijo...

Valiente no, aficionado al fantástico, no más. "Halloween 4" la había visto hace unos cuantos años y recordaba el final y poco más pero la había visto suelta no de manera cronológica como he hecho en esta revisión.

No es que yo trate de sacarle cosas buenas a la saga de Halloween, simplemente, es que las hay. Lo que no quiere decir que estemos ante grandes películas, a excepción de la primera, pero sí ante productos que granjean una satisfacción al aficionado al slasher, al cine de los ochenta y disfrutan con estas sagas viendo como entrega tras entrega se denigra más a su sufrido villano.

Fantomas: Así a bote pronto puedo decirte que la quinta es peor aún porque acabo de verla. "Halloween H20" tampoco es que la recuerde con una pasión desmedida pero sí la recuerdo más sólida que estas dos. La respuesta a estas incógnitas en próximos post.

GeckoBrother dijo...

La que es una abominación absoluta es la 6, que además sino recuerdo mal fue la última película de Donald Pleasance.

Hace tiempo que no veo Halloween 4, pero sí que la recuerda como un digno slasher que respeta con mucho encanto cada uno de los tópicos del subgénero.

Muchas gracias por las reseñas que son geniales!

Kraven dijo...

¡Es que la 6 aún no la he visto! Uno de los motivos por los que decidí meterme con la saga Halloween es que era la única de la trinidad slasher ochentera ("Viernes 13", "Elm Street") de la que no había visto la serie completa. Además las que había visto lo había hecho de forma desordenada cronológicamente y con años de separación entre sesión y sesión. Un desastre. Las únicas que tenía grabadas en la mente debido a varios visionados y a la grata impresión que me habían dejado eran la original y el remake de Zombie.

Viéndola como un slasher, sí, Halloween 4 respeta las tradiciones, el problema es que la obra primigenia, aunque contiene algunos de los elementos del subgénero, no es un slasher. Nos encontramos con un Myers convertido en psicópata despersonalizado, podría ser cualquier mata-adolescentes sin importar su máscara, se pierde la esencia y en más de una escena da más pena o risa que miedo.

No, a mí no me gusta "Halloween 4".