martes, 1 de abril de 2008

ANIMAL CRACKERS



Animal crackers (El conflicto de los hermanos Marx)
Director: Victor Heerman
Guión: Morrie Ryskind
Música: Bert Kalmar & Harry Ruby
Fotografía: George Folsey (B&W)
Intérpretes: Groucho Marx, Harpo Marx, Chico Marx, Zeppo Marx, Margaret Dumont, Lillian Roth, Louis Sorin, Hal Thompson, Margaret Irving
(EE.UU) 1930

Segunda película realizada en la genial carrera de los ingeniosos cómicos tras “Los cuatro cocos”. Aprovecha al máximo el uso del sonido con una banda sonora plagada de diálogos y números musicales (no en vano es una adaptación de un musical de Broadway que los propios hermanos Marx habían representado)


Sinopsis:

La señora Rittenhouse da una fiesta en su mansión para recibir al Capitán Spaulding que vuelve de un largo viaje por África. El señor Charles Roscoe acaba de adquirir un Beugarde, valioso cuadro que cede a la anfitriona para que sus invitados puedan admirar la pintura. En el transcurso de la velada en la que se suceden los enredos, propiciados en mayor medida por los músicos Emanuel Revelli y Horacio Jamison, el cuadro es cambiado por una imitación, su propietario se da cuenta y comienza la búsqueda del original, la confusa investigación llevará a descubrir al culpable, que no es otro que el músico Horacio Jamison que reconoce tener la pintura mientras de su bolsillo va cayendo pieza a pieza la cubertería de plata que también había sustraído.







Extravagante, como siempre, el personaje creado por el verborreico Groucho, en esta ocasión se trata del Capitán Spaulding. Su entrada en la casa es absolutamente delirante, aparece en un trono llevado por cuatro esclavos, que lo traen en brazos desde África, ante la atónita mirada de los invitados de la señora Rittenhouse. Nada más llegar comunica a la anfitriona que sólo venía ha decir que tiene que irse (desternillante número musical) los diálogos con los que adereza toda la película poseen la ironía y el humor surrealista que desarrollaría a lo largo de toda su carrera, algunas frases son realmente hilarantes:

-Este mundo sería mejor para los niños si fueran sus padres los que tuvieran que comer las espinacas.
-No diga a nadie nada de esto, ni siquiera a mí.
-No creo haber visto cuatro ojos más hermosos en mi vida (sin contar los míos). Ustedes dos lo tienen todo: son altas y bajas, delgadas y gordas, rubias y morenas, justo lo que me gusta en una mujer. ¡Qué feliz sería con cualquiera de las dos... si las dos se largaran de aquí!


La pareja de músicos está interpretada por Chico (Emmanuel Revelli) y Harpo (Horacio Jamison), son los responsables del constante revuelo que se produce en la mansión, Horacio hace su aparición disparando con un rifle sobre los invitados. Una de las mejores escenas de la película es la partida de bridge que ambos juegan contra la señora Rittenhouse y una acompañante, en la que no paran de hacer trampas, hasta que los cuatro ases de espadas acaban por colmar la paciencia de las damas, al levantarse, la invitada se da cuenta de que le han robado los zapatos, curiosamente Horacio los lleva puestos. Chico muestra su talento con el piano en un número humorístico dónde discute con el Capitán Spaulding y se enzarza en una acrobática y circense lucha contra Horacio. Harpo por su parte toca el arpa en el exterior de la mansión, esta vez el número musical no es aprovechado para crear una escena humorística.


El final de la película es puro surrealismo, tras ser descubierto por la policía, justo cuando va a ser detenido, rocía al policía con matamoscas, haciendo lo mismo con el resto de los invitados, acabando todos tendidos en el suelo antes de que el rótulo “the end” cierre la acción.

A pesar del escaso argumento, la falta de ritmo y la pobre planificación (la mayor parte de los planos son generales con la cámara fija) el film se sustenta por el inagotable ingenio de los hermanos Marx, con su improvisación, los chispeantes monólogos de Groucho y la química de la pareja Chico-Harpo, logran crear escenas divertidísimas que lejos de aburrir provocan la carcajada en el espectador