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viernes, 20 de junio de 2008

SUPERMAN CONTRA LA BANDA NEGRA

Attack from space
Director: Teruo Ishii
Guión: Ichiro Miyagawa
Fotografía: Takashi Watanabe
Música: Chumei Watanabe
Intérpretes: Ken Utsui, Sachihiro Ohsawa, Junko Ikeuchi, Minako Yamada, Shoji Nakayama, Kan Hayashi, Minoru Takada, Utako Mitsuya, Chisako Tahara, Reiko Seto, Akira Tamura, Tomohiko Ohtani, Fumiko Miyata, Johji Ohhara.
(Japón) 1957

Sinopsis:

Los zafirianos, habitantes de la recóndita galaxia de Zafiro preparan una guerra contra el resto del Universo, empezando por la tierra. Para asegurar el éxito de su colonización universal secuestran al terrícola Dr. Yamanaka, experto diseñador de misiles, y a sus hijos. La tierra cuenta con un inesperado aliado. “Superman”, un habitante del evolucionado planeta Esmeralda. Equipado debidamente con un “globómetro”, curioso artilugio creado recientemente por los esmeraldinos, el héroe extraterrestre salvará el planeta de los invasores.

Si normalmente las traducciones al castellano de los títulos originales de las películas dejan bastante que desear, este es un caso especialmente irritante. “Superman contra la banda negra”, así se estrenó la película en España en 1966 y así reza ahora la edición en DVD. Pues bien, ni una cosa ni la otra. “Superman”, que no guarda ningún parecido con el personaje creado por Joe Shuster y Jerry Siegel, más allá de su origen extraterrestre y su capacidad para volar (aunque en este caso vuela gracias al “globómetro” que han inventado sus compatriotas y no a las condiciones favorables que le pudiera proporcionar la atmósfera terrestre) se llama en realidad “Supergiant” y no es más que un japonés vestido con pijama con capa y capucha coronada por una antena, vamos como un participante cualquiera de “Takeshi’s Castle” (Humor amarillo) pero con un poco más de carisma y sin estar manchado de barro. “La banda negra” supuestamente se refiere a los zafirianos, pero estos usan trajes diferentes dependiendo de la sección que ocupen. Pueden ir vestidos con el traje negro, plateado o con el mejor de todos, el de marine, con gorra blanca incluída.

La producción corre a cargo de la Shintoho (Nueva Toho en castellano). Productora japonesa nacida a raíz de las constantes huelgas producidas en el seno de la todopodersa Toho durante los años cuarenta. Especialista desde su creación en producciones exploitation; no en vano, en principio era la división de la Toho encargada de las películas más comerciales, mientras el gigante nipón cultivaba un cine más personal. En 1947 entraría en la nómina de la compañía Teruo Ishii, quien se adaptaría a la perfección al modelo de rodar mucho y barato, seña de identidad de la casa. Tras desempeñar trabajos de guionista y ayudante de dirección y dirigir un film sobre el mundo del boxeo, en 1957, Ishii, dirigirá la saga dedicada a “Supergiant” que le haría popular. Formada por tres entregas: “Superman el invencible”, “Superman ataca a los platillos volantes” y la comentada aquí, “Superman contra la banda negra”, cada entrega es un montaje realizado en EE.UU a partir de dos capítulos del serial japonés original “Supaa Jaiantsu”, constituido en total por seis episodios.

El argumento de esta tercera entrega de la saga es de una simpleza insuperable: Humanidad en peligro por raza extra-terrestre ofensiva salvada por raza extra-terrestre amiga que envía un super-hombre para salvar la tierra. No hay más. Podría servir de base para un guión de “Rambo” salvando a los habitantes de otro planeta.

La ingenuidad de los diálogos, los casposos efectos especiales, las maquetas de cartón de las naves espaciales sujetadas por cables (perfectamente visibles), las transparencias sobre fondos distorsionados, las coreografías a dieciséis imágenes por segundo o incluso los saltos logrados mediante el rebobinado de la imagen, son características comunes en multitud de películas de serie Z de ciencia-ficción de las década de los cincuenta. Sin embargo, esta demencial película posee dos peculiaridades que me fascinan enormemente:

1. El carácter cosmopolita del planeta Esmeralda: Mientras los zafirianos son todos de apariencia semejante a la humana, los esmeraldinos son cada uno de su padre y de su madre, robots todos ellos (si son todos robots ¿Quién los ha construido?) pero cada uno con su propia personalidad. Algunos de ellos tienen forma de estrella de cinco puntas y poseen un solo ojo en la punta superior que además está coronada por un aro, otro, que al parecer lleva la voz cantante en las reuniones, tiene una cabeza cónica de metal con una corona en la cúspide cuyo interior está ocupado por una gran bombilla con forma esférica. Rompiendo con la moda metálica del planeta está nuestro amiguete “superman” luciendo esas mayas que le marcan el slip, que a diferencia de su hortera colega norteamericano, lleva por dentro y no por fuera del pantalón. Se agradece.

2. El globómetro: Espectacular invento presentado bajo la utilitaria forma de un reloj de pulsera que permite a su portador volar, detectar campos radioactivos y hablar cualquier idioma del universo (¡y yo que me preguntaba como se comunicaban los extraterrestres con los abducidos!, que inocente soy), ahora todos sabemos que “Q”, el entrañable inventor de los artilugios que James Bond despedaza en la mayoría de películas de la saga, no es en realidad británico, sino esmeraldino. Un apunte, a pesar de que el invento es made in Esmeralda, la pulsera luce un mapamundi que toma a Japón como centro geográfico.

Dos secuencias puntuales a rescatar: El cambio de traje que protagoniza “Superman” tras un biombo en décimas de segundo (sonrojaría al mismísimo Clark Kent) y la interminable batalla en la que nuestro héroe se pone a ¡disparar! revolver en mano contra los beligerantes zafirianos (desde luego, un superhéroe diferente) aunque estos se levantan una y otra vez sin el menor rasguño (los japoneses, perdón, los zafirianos son así). Por lo demás una película bastante plana, nada que destacar, no hay diálogos especialmente marcianos ni alocados, ni tampoco se explota el filón erótico, más bien el producto es bastante mojigato (estamos aún en los tímidos cincuenta) y tradicional (odiosa la escena en la que “Superman” lleva volando a la hija del Dr. Yamanaka). La película se toma demasiado en serio a si misma, su inexistente tensión dramática, la ausencia de escenas de acción creíbles, el mortecino blanco y negro de la fotografía, en definitiva, su pésima calidad, hacen su visionado sólo apto para gourmets de la caspa más acartonada y completistas de celuloide rancio.

Agradecer la iniciativa de la compañía Naimara producciones que sigue apostando por desenterrar estas joyitas del fantástico nipón y pasarlas a formato digital bajo el nombre genérico de “Asian trash cinema”. “Superman contra la banda negra” está editada en programa doble (al igual que las ediciones precedentes de la colección) junto con “Los invasores del espacio” del desaparecido Kinji Fukasaku, creador de grandes “yakuza eiga” durante la década de los setenta, además de dirigir la exitosa “Battle Royale”. El pack se completa con suculentos extras: Audiocomentarios para “Los invasores del espacio” a cargo de José Luis Viruete, entrevista con Jackie Chan, copiando a George Lucas, escenas eliminadas y un par de cortometrajes, “Objetivo: La Tierra” y “Marcianos al volante”. ¡¡Irresistible!!

jueves, 8 de mayo de 2008

IRON-MAN







Iron-man

Director: Jon Favreu
Guión: Art Marcum, Matt Holloway, Mark Fergus y Hawk Ostby
Fotografía: Matthew Lebatique
Música: Ramin Djawadi
Intérpretes: Robert Downey Jr., Gwyneth Paltrow, Terrence Howard, Jeff Bridges, Shaun Tour, Leslie Viv, Bill Smitrovich.
(EE.UU) 2008

Apuntes sobre el personaje:

Nacido bajo la pluma de Stan Lee (quien se inspiró en el magnate Hogar Hughes para crear el personaje), guionizado por Larry Liebre y los dibujantes Don Heck y Jack Kirby , el hombre de hierro (como se dio a conocer en España), que vería la luz en 1963 en la serie de historietas “Tales of suspense” es una rara avis dentro del universo marvel, multimillonario playboy, huérfano desde temprana edad a causa de un accidente de tráfico, heredero de una importante empresa, lleva una vida solitaria en su mansión dónde trabaja día y noche en sus inventos con la única compañía de su ayudante Virginia “pepper” Potts (percibirán los paralelismos con Batman, el icónico personaje de D.C que el dibujante Bob Kane creó en 1939) Iron-man no es un mutante, no posee ningún poder, tan sólo cuenta con la baza de su inteligencia, su mente matemática es capaz de pergeñar los inventos más sofisticados en el campo de la robótica, los cuales además de contribuir a amasar su fortuna le llevan a la creación de la armadura que le convierte en super-héroe, le permite volar, además de estar equipada con numerosas armas. Su construcción surge de manera forzosa, Tony Stark es capturado durante la guerra de Vietnam y se ve obligado a construir su armadura para librarse de un ataque al corazón y escapar de sus captores, en versiones posteriores la guerra del Vietnam se cambiaría por la primera guerra del Golfo, mientras que en la película el conflicto elegido es la guerra de Afganistán, debido a que su director Jon Favreau no quería hacer una película de época.

Iron-Man es el creador del grupo de superhéroes conocido como “Los Vengadores”, sus principales rivales son: A.I.M. (organización terrorista, ex-subdivisión de la organización HYDRA), Fin Fang-Foom (Dragón Alienigena, del planeta Maklu IV), Inmortus (Futura versión de Kang el Conquistador), Iron-Monger, (más conocido por su nombre real, Obadiah Stane), Justin Hammer (hombre de negocios), M.O.D.O.C.K. , (Científico de A.I.M), Mandarín (monje chino y científico) y Spymaster (mercenario dedicado al espionaje) Es amigo íntimo del Capitán América, al que recientemente se enfrentaría en la serie Civil War, debido a que Stark defendía, tras la masacre de Stamford, al igual que el gobierno norteamericano, la necesidad de que los super-héroes desvelasen su identidad para que pudieran ser juzgados en caso de utilizar indebidamente sus poderes.
Estamos ante uno de los héroes de cómic más humanos, movido en muchos casos por intereses personales más que por el puro heroísmo, adicto al alcohol en muchas etapas, fabricante de armas, mujeriego. Iron-Man es víctima de la debilidad que posee todo bicho viviente, se deja arrastrar por las bajas pasiones, capaz de desarrollar las mejores invenciones durante años y de tirar toda su vida por la borda en un instante, esa inestabilidad es lo que lo hace más interesante que otros imperturbables y modélicos super-héroes.

Sinopsis:

Tony Stark, un multimillonario y brillante científico norteamericano heredero de la boyante empresa armamentística de su padre, Stark industries, viaja hasta un pequeño pueblo de Afganistán para presentar su última arma, el Jericó, allí le tienden una emboscada, es encerrado, torturado y amenazado con la muerte si se niega a construir un arma similar para sus captores, un grupo terrorista llamado los 10 anillos. Su compañero de cautiverio, Yin-Sen, le salva la vida instalándole una batería en su corazón que impide que la metralla que ha entrado en su cuerpo llegue hasta el órgano mencionado, además le ayuda a construir un traje mecánico a base de deshechos metálicos controlado por ordenador capaz de aniquilar a cualquier adversario, con el que Stark logra salir indemne del lugar. De vuelta en EE.UU, Tony, quien cobra conciencia de la destrucción que provocan sus inventos, aquellos que pensaba defendían la libertad, convoca una rueda de prensa en la que anuncia el cese de creación de armas por parte de su empresa. Su avaricioso socio, Obadiah Stane, no está dispuesto a que esto suceda, la junta de accionistas (supuestamente) aparta a Stark de la empresa mientras el cabecilla de los 10 anillos sigue con vida, mientras Tony se dedica por entero al perfeccionamiento de su traje que pretende utilizar para defender a los más débiles, Obadiah se reúne con los terroristas (a los que había contratado para acabar con la vida de Stark y hacerse con el poder absoluto de la empresa), les arrebata los restos de la tosca armadura que Tony había creado durante su encierro, que entrega a los ingenieros de su empresa para que le preparen un traje similar al de Tony con el que intentará acabar con éste. Tony convertido ya en Iron-Man luchará contra Obadiah con la ayuda de Jim Rhodes (amigo, guardaespaldas e importante miembro del departamento de defensa) y Virginia “Pepper” Pots (alguien más que su fiel secretaria)

El prólogo que abre la acción es impecable, la llegada de la expedición yankee a tierras afganas con un trajeado y narcisita Tony Stark haciendo de maestro de ceremonias en mitad del desierto en la presentación de su nueva y espectacularmente destructiva arma, acaba con la brusca captura del magnate (pasa de un aspecto impecable y una actitud soberbia, al sufrimiento más agónico en escasos minutos) y su posterior reclusión en una cueva antes de que aparezca el rótulo de Iron-Man en pantalla.



A modo de flash-back se nos explican los acontecimientos acaecidos escasas horas antes en Las Vegas, mediante los cuales nos hacemos una idea perfecta del carácter del personaje. Mientras se le entrega un premio en una sala del casino Caesar Palace (donde mediante un video nos ilustran sobre la vida del protagonista) de la mano de su amigo militar Jim Rhodes, Tony Stark se encuentra en la parte baja jugando a los dados y disfrutando de la compañía de bellas señoritas. Cuando Jim localiza al hedonista inventor y le entrega el premio, éste se lo regala a un empleado del Casino disfrazado de César. A la salida de la casa de juego una hermosa periodista intenta incomodar a Stark con preguntas sobre el estado de su conciencia siendo el mayor fabricante de armas del país, Tony respondiendo con sarcasmo seduce a la joven que pasa la noche en su espectacular mansión construida frente a una kilométrica playa de Malibu.

Stark es un tipo solitario, brillante, bebedor, mujeriego y socarrón, que busca la evasión en el alcohol y las mujeres, pero que pasa la mayor parte del tiempo encerrado, concentrado en sus inventos, sus grandes apoyos son su secretaria Virgina “Pepper” Potts (interpretada de manera insulsa por Gwyneth Paltrow) una especie de Mony Penny, quizá la mujer que más interesa a Tony, pero la única con la que no ha mantenido relaciones sexuales y su socio (heredado de su padre) Obadiah Stane (interpretado magistralmente por un siempre eficiente Jeff Bridges) quien más tarde le traicionaría convirtiéndose en su enemigo, además de ellos cuenta con su amigo Jim Rhodes, quien ocupa un alto cargo en el ejército estadounidense y que a la postre (en la película se insinúa en un plano en el sótano de la mansión dónde Jim mira el traje reserva de Iron-Man de soslayo) se convertirá en su ayudante, su Robin particular (seguramente en la segunda parte, por la que ya han firmado sus intérpretes principales)

Se nota la colaboración de Robert Downey Jr. en la elaboración de los diálogos, el aire canallesco que le da al personaje, le viene tan bien como sus elegantes trajes, sus lujosos coches (impresionante el audi R-8) o su reloj Bulgari (la publicidad está presente en cada fotograma, con primeros planos de todas las marcas que han colaborado poniendo dinero al servicio del proyecto)


No estamos ante una historia con vocación melodramática, sin embargo, el tema de la pérdida del padre, subrayada sucintamente indica la soledad de Tony Stark, rodeado de chismes mecánicos que el mismo ha creado, con la inteligencia suficiente para ayudarle en sus inventos pero sin la capacidad de traicionarle, quizá a ello se deba su miedo al compromiso, a las relaciones personales, es todo un play-boy, un imán para las mujeres de las que nunca recuerda el nombre, pero le falta apoyo emocional, personificado en la dulce “Peppers” quien está enamorada de Tony, quien es demasiado hermético para abrir su corazón.

La espectacular acción está sazonada por hilarantes gags visuales puramente slapstick, recordando en ocasiones al maestro Búster Keaton, inolvidable el golpe que se da Tony cuando prueba por vez primera la propulsión del traje de Iron-Man

Una de las sorpresas más agradables junto con la interpretación de Robert Downey Jr. Es la presencia del siempre genial Jeff Bridges (Bueno quizá a excepción de en “King kong” Jhon Guillermin, 1978) en el papel del maquiavélico Obadiah Stane, su rotunda presencia física, cráneo totalmente afeitado, barba cana, notoriamente entrado en carnes, unido al estilismo de sus trajes y su composición facial le confieren un aspecto temible que anticipa su condición de super-villano.

La película sin ser paradigma de la originalidad ni ejemplo de estilo, ni se caracterice por el virtuosismo en la elección de planos, tiene una realización correcta, un montaje preciso, tal vez la parte del cautiverio de Tony Stark sea un poco previsible y se alargue demasiado, por lo demás los tiempos están perfectamente medidos, dosis perfectas de amor (nunca consumado, dejan al espectador con las ganas para la secuela) , los efectos especiales son impecables, los trajes tanto el de Iron-man como el de Obadiah son de una verosimilitud extrema, (en principio éste era uno de los principales problemas para llevar Iron-Man a la pantalla, que su traje resultase lo suficientemente creíble) se agradece este trabajo artesanal que nos recuerda a clásicos como Robocop o Terminador en estos tiempos infográficos. La trama recuerda a la saga Bond, especialmente a su última entrega “Casino Royale” (Martin Campbell, 2006) Destacable es el preciosismo apreciable en buena parte de las explosiones, el realizador no sólo alegra generosamente el cotarro abrasando la pantalla a base de llamaradas, además tiene gusto a la hora de chamuscar el marco, estética parrillada sazonada por un puñado de extras.

La lucha final entre Iron-Man e Iron-Monger es digna del mejor Kaiju-eiga, mamporros por doquier entre las dos latas antropomórficas en plena ciudad provocando destrozos a su alrededor, lucha en la tierra y también en el espacio, ¡Colosal!

Para los que quieran pasar un rato divertido, experimentar la sensación de volar, partirse la cara con perversos conspiradores y librar al mundo del terrorismo embutido en un bonito traje dorado y rojo relámpago construido con oro y titanio, no lo duden Iron-Man es su película.