martes, 9 de septiembre de 2008

HERCULES EN LA CONQUISTA DE LA ATLÁNTIDA

"Ercole alla conquista di Atlantide"
Director: Vittorio Cottafavi
Guión: Vittorio Cottafavi, Sandro Continenza
Intérpretes: Reg Park, Fay Spain, Ettore Manni, Luciano Marin, Laura Efrikian, Enrico Maria Salerno, Ivo Garrani, Gian Maria Volonté, Mimmo Palmara, Mario Petri, Mino Doro, Salvatore Furnani, Alessandro Sperli, Luciana Angiolillo.
(Italia-Francia, 1961)
Continuando con las reseñas de las películas proyectadas en el ciclo "Peor... Imposible! X", hoy le toca el turno a este peplum con elementos fantásticos dirigido por Vittorio Cottafavi. Uno de los nombres propios más destacados que tuviera el popular género italiano, responsable de títulos como "Las legiones de Cleopatra", "Toro bravo" o "La revuelta de los gladiadores". La segunda propuesta de buen cine de género programada por el festival tras la proyección, la noche anterior (Jueves 28 de Agosto), del clásico de Ciencia-ficción, "El último hombre sobre la tierra". Película que fuera objeto de reseña en este blog en el mes de Mayo http://fagiafilia.blogspot.com/2008/05/el-ltimo-hombre-sobre-la-tierra.html.
Sinopsis:
Hércules, Androcles(rey de Tebas) e Hilos(hijo de Hércules) tienen una visión en la que los dioses les advierten de que un desconocido peligro acecha sobre Grecia. Androcles, en su fallido intento de unir a los griegos y formar una flota para enfrentarse al enemigo, decide embarcar únicamente con la ayuda de Hilos (que viaja de tapadillo para no despertar la ira de su padre), Timoteo (un bufón enano) y Hércules (quién se niega y al que Androcles seda antes de embarcar), además de un ejército formado por condenados a muerte. Tras dejar en una isla a los condenados, pues se habían amotinado, Hércules y los suyos sufrirán un naufragio. Hércules llega a una isla dónde se encuentra atrapada a Ismene, hija de Antinea. Tras salvar a la joven de ser sacrificada a Proteo (malvado dios adorado en la isla), la lleva hasta su hogar, la Atlántida. Allí Hercúles conoce a la malvada Antinea (quien quiere deshacerse de su hija, pues, según la maldición, si la sobrevive traerá la destrucción a la isla) y se encuentra con Androcles (cuya memoria ha sido borrada por Antinea y ahora es siervo de la cruel Atlántida), para ser finalmente capturado por la pérfida reina. Hilos y Timoteo se encuentran en la isla y logran salvar por segunda vez la vida de Ismene, de la que Hilos cae inmediatamente enamorado. El forzudo héroe logra escapar, en su huída se encuentra con Hilos, Timoteo e Ismene, que habían sido descubiertos por el ejército de Antinea, confinados en una cantera junto a leprosos. Hércules los libera y se dirige al palacio de Antinea donde deberá librar una batalla sobre-humana para salvar su vida y la de sus amigos.
Película ideal para pasar una tarde en familia. Muy recomendable para descubrir o volver a disfrutar de un tipo de cine extinto en la actualidad (El mucho más violento y cínico Spaghetti western pronto lo sustituiría), en el que los buenos y los malos se diferenciaban claramente. Los personajes eran auténticos, sin dobleces. Cierto es que el género peca de ingenuo y que veremos situaciones repetidas hasta la saciedad en obras posteriores (el héroe, en este caso el forzudo Hércules, enfrentándose sólo ante ejércitos enteros y saliendo victorioso; la inevitable captura, por parte de los villanos, de los protagonistas y su posterior escapatoria, quedando todo en un susto que acaba siempre con final féliz), pero si nos olvidamos de la multitud de películas posteriores, que, en su mayoría, no hicieron más que desvirtuar el género, y vemos estas obras con ojos nuevos (siendo conscientes de la época y las condiciones de producción en que fueron rodadas, con las limitaciones técnicas que eso conlleva) descubriremos un mundo lleno de aventuras perfectamente disfrutables aún hoy día.
Reg Park, icono del peplum de extraordinario físico, no en vano era un consumado culturista que fue galardonado hasta en tres ocasiones con el título de Mr. Universo, interpreta por segunda vez el personaje de Hércules (ya lo hiciera en la muy destacable "Hércules en el centro de la tierra", Mario Bava, 1961.) Construye un pesonaje noble y rudo; de una pieza, como era habitual en el género. Ettore Manni, de físico grácil en consonancia con la corpulencia de Park, encarna a Androcles, rey de Tebas, cuyo poder en su tierra de nada sirve en la lejana y peligrosa Atlántida. Hilo, el mujeriego hijo de Hércules, está interpretado por Luciano Marin. Como es habitual, el retoño, meterá en líos a su padre y sus amigos a causa de su irrefenable deseo sobre el género femenino (véase la escena que abre el film, en ella se organiza una descomunal tangana en una taberna mientras el joven Hilo, causante de la trifulca, retoza bajo una mesa con una bella muchacha. Todo finaliza cuando papá Hércules, que comía con total tranquilidad en una mesa, se levanta y pone fin a las hostilidades con su sola presencia).
Un relato lleno de aventuras, un "peplum" o "peli de romanos", pues la acción se sitúa en la antigua Grecia, algo que queda claro desde el título, que tiene a la platónica ciudad perdida como protagonista, pero también una "Sword and sorcierty", pues no faltan en ella los elementos fantásticos (como cuando Hércules rescata a Ismene, hija de Antinea, de la isla de Proteo. El malvado dios griego se aparece en diferentes formas: anciano, llamas, réptil bípedo de gran tamaño, serpiente, buitre, hasta que Hércules consigue derrotarle con la ayuda de Heracles. Esta escena, repleta de criaturas fantásticas, recuerda a las películas de Simbad o al clásico sobre mitología griega "Furia de Titanes", todas ellas con efectos especiales de Ray Harryhausen (salvando la enorme distancia en cuanto a pericia a la hora de plasmar las criaturas en pantalla).
A pesar de tratarse de una propuesta seria para la época, tanto en la temática (a pesar de los elementos fantásticos provenientes de la mitología griega) como en su realizazión (un guión que lejos de ser brillante narra con ritmo los echos sin caer en el delirio, y una correctísima ambientación, a destacar la espléndida fotografía de Carlo Carlini) bien es cierto que vista hoy día hay momentos en los que no podremos evitar, al menos, la sonrisa. (la escena en la que Hércules levanta el trono de Androcles haciendo gala de su fuerza bruta; cuando el héroe griego abre sin apenas esfuerzo los barrotes de su prisión para volver a dejarlos tal y como estaban tras su huída) Detalles que dejan al descubierto la ingenuidad de la época, y que, lejos de lastrar el resultado de la obra, le confieren un irrestible aire entrañable. No faltan tampoco momentos realmente logrados como el hipnótico combate final entre Hércules y el ejército de "super-hombres" (hombres albinos de fuerza descomunal que parecen la versión adulta de los niños de "El pueblo de los malditos")

lunes, 1 de septiembre de 2008

¡HASTA EL AÑO QUE VIENE! (finalizada la décima edición de Peor... ¡imposible!)

La décima edición del ciclo cinematográfico “Peor… ¡imposible!” se cerró el pasado Sábado 30 con una maratoniana sesión de cinco películas.

A las 11:30h. dio comienzo la sesión matutina (a la que desgraciadamente me fue imposible asistir, cuestión que no impedirá el comentario de la película emitida) con una mesa redonda que llevaba por título “25 años de ciencia-ficción”. Posteriormente se proyectó la película “Returner”, (Takashi Yamazaki, 2002) de la que el programa anticipa lo siguiente “Frenética fantasía que aglutina estética y temáticamente Terminator, E.T, Independence Day, Misión Imposible y Matrix. En el año 2084 los extraterrestres se han dispuesto a exterminar a la humanidad.”

A partir de las 16:00h. comenzó lo que para mi fue, sin duda, lo mejor del ciclo: “Maratón: Giallo. Proterva demencia amarilla”, o lo que es lo mismo, tres gialli de primera categoría “El asesino ha reservado nueve butacas” (Giuseppe Bernati, 1973), “Angustia de silencio” (Lucio Fulci, 1972) y “¿Qué habéis hecho con Solange? (Massimo Dallamano, 1971). Además la triple sesión fue completada con una mesa redonda sobre el peculiar género italiano tras la primera proyección.

Para finalizar se emitió, alrededor de las 22:30h., la última película sorpresa que ponía de paso un brillante broche final al ciclo: “Sukiyaki western: Django”, (Takashi Miike, 2007). Bizarro homenaje del ecléctico e irreverente realizador japonés al Spaghetti Western “Django” (Sergio Corbucci, 1966), que cuenta además con una breve aparición de Quentin Tarantino.

Es obligatorio reivindicar desde esta bitácora un ciclo cinematográfico de las características de “Peor…¡imposible!”, que nos abre cada año las puertas a un universo fílmico inagotable repleto de gratas sorpresas. Desde aquí mi agradecimiento a Jesús Parrado, coordinador del ciclo, y a todas las personas que hacen posible su existencia año tras año. Por cierto, no se dejen engañar por el título, porque a las habituales películas malas, normalmente proyectadas los tres o cuatro primeros días, les acompañan otras de indudable calidad. “The last man on earth” (Ubaldo Ragona, 1964), “La frusta e il corpo” (Mario Bava, 1963), y las cinco películas citadas más arriba fueron las escogidas en esta edición.

Las no pocas películas que quedan por comentar del ciclo tendrán su reseña correspondiente a partir de la próxima semana, pues su humilde cronista parte en breves momentos hacia tierras galas. Hasta entonces les dejo la lista del resto de películas (las que no se han comentado aún ni su título figura en este post) por si pueden y/o quieren ir viendo alguna: “Caperucita y Pulgarcito contra los monstruos”, “Nuevas aventuras de Robin Hood”, “La marca del hombre lobo”, “El zorro justiciero”, “Santo contra las mujeres vampiro”, “Lone runner”, “Zombie strippers!”, “Hércules a la conquista de la Atlántida”.